Archivo de la categoría: recursos naturales

Seminario sobre rol de comunicador social en la sostenibilidad ambiental

-Organizado por ACP y REDPA-

Seminario sobre rol de comunicador social en la sostenibilidad ambiental

 Con el tema “El rol del comunicador social en la nueva cultura de la sostenibilidad”, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y la Red de Periodistas y Comunicadores Agroambientales de Panamá (REDPA), realizarán el próximo jueves 9 de agosto el Tercer Seminario sobre Comunicación y Medio Ambiente,  el cual está dirigido a estudiantes y profesionales de la comunicación social, organizaciones no gubernamentales, gubernamentales y de la sociedad civil.

 El evento -que tendrá como sede el Centro de Capacitación Ascanio Arosemena de la ACP, de 8:00 am a 1:00 pm-, busca avanzar en la propuesta de proponer la importancia del comunicador social en la formación de una nueva cultura de la sostenibilidad que facilite la docencia y la transmisión de valores en el marco de un ejercicio periodístico informado y de contenidos ambientales.

 La participación en el seminario es abierta, sin costo alguno, y para mayor información, contactarse con Mariela Grimaldo, al 6597-8431; y Carlos Camarena Medina, al 6980-8193.

Hidroeléctricas por Fernando Aramburú Porras

Compartimos este artículo publicado en La Estrella, por Fernando Aramburú Porras, ex-director del Instituto de Recursos Hidráulicos y Electrificación, y consultor en temas de mercado eléctrico.

 

Hidroeléctricas

FERNANDO ARAMBURU P.
 
 
Definitivamente el país necesita seguir desarrollando hidroeléctricas. La explicación es clara, simple y concreta: es la forma más económica de producir energía en Panamá, ya que no contamos con gas natural ni petróleo ni carbón.

Las otras alternativas no parecen tan convenientes. La eólica, generada por efecto de las corrientes de aire; y la solar, obtenida mediante la captación de la luz y el calor, que podríamos desarrollar aquí, están muy incipientes. Además, son relativamente más costosas. De todas maneras se está haciendo un esfuerzo en ese sentido.

Actualmente, aproximadamente el 60 por ciento de la capacidad instalada en Panamá es Hidro. En los últimos 4 años ha aumentado significativamente a raíz de la subida del precio del petróleo y el desarrollo de importantes proyectos hidráulicos en la provincia de Chiriquí, sobre todo en Bocas del Toro, pasando de 770 MW a 1500 MW de capacidad instalada a fines de este año.

El auge de la economía panameña no es un dato inventado. Es una realidad que requiere inversión para acompañar y potenciar. Esto exige que continuemos desarrollando el recurso energético, de manera ordenada y mitigando los efectos que puedan tener en el medio ambiente con la mejor tecnología que se tiene para estos desarrollos. Sobre todo, procurando beneficiar a las comunidades aledañas.

El caso de la Changuinola I es un buen ejemplo de desarrollo hidroeléctrico que ha beneficiado a las comunidades que, en cierta forma, se afectaban, y aumentado significativamente el suministro de energía limpia y económica al país.

Siempre necesitaremos energía térmica producida con carburantes para el balance energético en la época de verano, cuando los niveles de los ríos bajan considerablemente por la temporada seca. Pero nuestra mayor fuente de energía seguirá siendo la hidráulica, abastecida de la potencia del agua, por muchos años más.

Arde Troya

Compartimos la columna publicada por el periodista Hitler Cigarruista, editor del semanario Capital Financiero, en su espacio “Arde Troya”.

Martinelli… un año después

Publicado el 6 February 2012 por   ·   Sin Comentarios

En esta misma columna me he manifestado contra de la la minería  a cielo abierto porque implica la erradicación de la cobertura boscosa de grandes extensiones de terreno para lavar la tierra y extraer los minerales metálicos o nó metalicos que esta contiene. Y es que, a mi juicio, por más planes de mitigación que desarrollen las empresas que se dedican a esta actividad, la realidad es que cada vez que el hombre interviene en la naturales esta nos lo cobra con creses.

Se trata de una convicción personal que en su momento me ha llevado a respaldar moralmente la lucha del pueblo Nögbe Buglé contra esta industria y su exigencia de que se establezca una norma legal que prohíba su desarrollo en las comarcas indígenas.

Pero lo que no puedo apoyar es la intención de los compañeros indígenas de lograr que también se prohíba el desarrollo de proyectos hidroeléctricos en sus tierras ancestrales y en el resto del país.

Creo que esta exigencia es inaceptable porque un país como Panamá, que está en pleno crecimiento económico no puede renunciar a utilizar un recurso renovable como sus fuentes hídricas para generar la energía que necesita para seguir desarrollándose.

Estoy seguro que los compañeros indígenas, que son gente culta y educada pueden comprender que renunciar a la generación hídrica significa que el país tendrá que recurrir a la energía térmica y que esto no sólo se traduce en mayor contaminación ambiental, sino también en un mayor costo de la energía para los consumidores.

Admito que sí necesitamos una norma que garantice que el desarrollo de nuevas hidroeléctricas no dejará a los indígenas y campesinos sin el agua que necesitan para vivir y producir los alimentos que requiere la población panameña, y que una vez entren estas plantas en funcionamiento, eso se traduzca en una disminución del costo de la energía eléctrica para los consumidores.

Siempre he creído que cada uno de los seres humanos debemos hacer lo que está a nuestro alcance para conservar la naturaleza y dejarle a nuestros hijos un mundo más sano que el que recibimos de nuestros padres, pero también considero que nada en este mundo puede estar por encima del hombre y la satisfacción de sus necesidades, lo que significa que hay que armonizar ambos objetivos y esto es lo que nuestros grupos indígenas deben comprender, ya que no se puede hacer que aquí arda Troya para sostener posturas  ambientalistas radicades que luego tendremos que pagar todos.

Hidroelectricidad, ¡Sí!

ENERGIA

Hidroelectricidad, ¡Sí!

Cristóbal Silva
INGENIERO
Hace unos días nos enteramos de la propuesta de los grupos indígenas y otros, presentada al Presidente de la Asamblea en torno a la preparación de una nueva Ley de Minería. Entre los puntos que nos llamó la atención, tanto por ser un tema no incluido anteriormente en los reclamos presentados por estos grupos como por ser una propuesta absurda, la que se refiere a la cancelación de las concesiones hidroeléctricas vigentes, algunas ya en construcción, y a la prohibición para autorizar nuevos desarrollos de este tipo, no solamente dentro de las comarcas indígenas, sino en las áreas anexas o donde existan comunidades Gnäbe o Buglé. Esta propuesta es escalofriante para aquellos que conocemos el sector energético nacional, que hemos trabajado en la planificación de su expansión y que sabemos que la hidroelectricidad es una alternativa muy atractiva y viable en la mayoría de los países latinoamericanos. Si revisamos los planes de expansión de estos países, todos incluyen desarrollos hidroeléctricos.En los últimos años, Panamá ha mantenido una tasa de crecimiento económico que se ubica entre los primeros lugares de la región. El PIB crece entre 3.0 y 4.8% anual. Estos crecimientos van acompañados por incrementos en los requerimientos de energía eléctrica a tasas también importantes. En 2007 la demanda creció en un 8%; en 2009 en un 5.35%, y ahora esperamos un 4.15%. En el año 2000 se tenía una demanda nacional de 777 Mw. Para este año, bajo un escenario moderado, se espera que alcance los 1215 Mw, 438 Mw más (equivalente a dos Changuinolas). A este ritmo, para el 2014 necesitaríamos cerca de 135 Mw adicionales, llegando a una demanda de 1350 Mw.

La energía eléctrica adicional, la podemos obtener de diversas fuentes: con petróleo, con carbón, con el viento, con agua y hasta nuclear (países grandes). Como apoyo tenemos las interconexiones. No obstante, un análisis de la problemática, promueve la elaboración de una estrategia y un plan para la promoción y el efectivo desarrollo de centrales hidroeléctricas, como la opción más amistosa al medio-ambiente, la que ayuda a reducir nuestra dependencia del petróleo y permite lograr de forma efectiva el apoyo energético que requiere el desarrollo nacional. Para los que podemos aportar algún pensamiento positivo en cuanto a conjurar los peligros de caer un déficit energético, lo que detendría el anhelado crecimiento económico del país, solamente podemos concluir que para evitar un desastre de esta magnitud tenemos que echar manos a nuestros recursos hidroeléctricos, por suerte abundantes, y consignar como lema que “Hidroelectricidad, ¡Sí!

Publicado en el Panamá América el 21 de marzo de 2011

Changuinola I culmina embalse

Changuinola I culmina embalse

Concluyó la etapa del llenado del embalse lo que permitirá avanzar hacia el inicio de operaciones y sumar 223 megavatios de energía renovable al país

Descarga de la represa Changuinola I

El embalse del río Changuinola ha alcanzado el nivel 165 metros sobre el nivel del mar; el nivel esperado para anunciar que la hidroeléctrica Changuinola I culminó el llenado del embalse y avanza hacia la fase de llenado del túnel; para posteriormente entrar en pruebas. Una vez culminadas estas, comenzará la operación comercial para aportar 223 megavatios más de energía limpia al país.

Tal como se comunicó a las poblaciones vecinas sobre de las actividades que se están realizando, AES Changuinola informó hoy que al alcanzar el nivel 165 msnm se observará en el sitio de presa un flujo natural de agua sobre el vertedero de la represa. Con este flujo, el cual se incrementará lenta y progresivamente, el río Changuinola recuperará su caudal y comportamiento de siempre.

“Este es un proceso natural necesario, en el cual se han tomado todas las medidas de seguridad, ya que las comunidades vecinas observarán con el paso de los días cómo el río Changuinola mantiene su cauce normal”, indicó Jorge Azcarraga, gerente general de AES Changuinola.

El flujo de agua natural de agua sobre la represa, que en esta ocasión durará cerca de dos meses, cambiará una vez inicien las operaciones la nueva central hidroeléctrica Changuinola I. Esta fase es una oportunidad propicia para mostrar cómo funciona la hidroeléctrica Changuinola I, ya que estos flujos naturales ocurrirán dependiendo de la intensidad de las lluvias en la cuenca del río Changuinola. La represa de la central Changuinola I, no tiene sistema de compuertas, pues está diseñada y construida como una presa de vertido natural; lo que permite que el agua fluya de manera natural rebasando la represa; similar a otras presas del país.

Hace un mes se inició el proceso de llenado del embalse, para lo que se implementaron medidas ambientales y sociales, en las cuales las comunidades del área participaron activamente tanto en el rescate y reubicación de fauna acuática, así como en la recuperación del material vegetativo flotante para garantizar la navegabilidad dentro del embalse. Las comunidades que residían en las áreas del reservorio, están reasentadas en comunidades construidas por AES Changuinola para este fin, a pocos metros de sus antiguas residencias y en común acuerdo con los moradores del área.

En el aspecto social se desarrollaron varias actividades entre ellas la construcción y el mejoramiento de acueductos rurales para 14 comunidades aguas abajo de la represa.

Repaso y futuro del tema energético en Panamá

PLANIFICACIÓN UN TAREA POR HACER

Repaso y futuro del tema energético en Panamá

WOLFGRAM GONZÁLEZ
 
Desde el cierre de la refinería, Panamá se convirtió en un país integramente dependiente, que necesita comprar el combustible. Esta desventaja es apreciable en los precios de venta al consumidor
 
PANAMÁ.Pareciera natural, en la gran mayoría de los casos, ignorar que donde estamos situados es precisamente producto de proyectos culminados y que nos sitúan aquí.

La situación de cada uno donde sea que se encuentre hoy es precisamente producto del pasado.

Afortunadamente el futuro también puede ser moldeado con lo que se lleve a cabo hoy.

CON BUENA VISIÓN

Esto es crucial en el tema de energético. Fue en la década de los setenta donde se inician y ejecutan importantes proyectos para suplir de energía hidroeléctrica a la República de Panamá.

Obras como Fortuna, Bayano, Estrella y los Valles fueron construidas durante ese período.

Aún hoy la generación eléctrica producida por agua representa más de la mitad de la demanda de Panamá.

Me causa mucha curiosidad como durante un régimen como el que se tuvo durante esa época se tuviese esa visión para la gestión en este rubro.

Sin esos proyectos Panamá viviese racionamiento de electricidad hoy.

NO HAY PLANIFICACIÓN

Tal como escribí anteriormente no existe una planificación en el sector de energía, infraestructura ni ningún tipo de desarrollo comercial ni de vivienda.

Se aprueban y construyen proyectos sin saber como les llegará el agua ni cómo afecta la balanza energética del país.

El problema luego de finalizado cada uno de dichos proyectos será del gobierno y también de la ciudadanía que luego sufra la escasez de energía eléctrica y de agua potable.

Panamá debe definir qué quiere ser. No podemos ser de todo. No podemos ser centro bancario y centro de compras y luego no tener agua ni electricidad.

La minería, el turismo y el comercio son proyectos con vectores en orientaciones diferentes.

Decidamos que es lo que mayor beneficio trae al país.

En el tema de combustibles líquidos no hay preocupación de abastecimiento, pues afortunadamente Panamá hereda más tanques de los que necesita producto de las instalaciones de uso militar que existían en el Istmo.

Además que el Canal de Panamá, por su propia naturaleza atrajo a petroleras que requerían de espacio y se construyeron a ambos lados del canal depósitos que aún hoy exceden lo que se necesita.

Muestra de esto, es que incluso con el mayor tráfico que generará la ampliación del canal no hay alarma entre los suplidores en cuanto a su capacidad de almacenamiento.

El aeropuerto internacional de Tocumen también considera mayor capacidad de almacenamiento siendo que crece su actividad.

LA REFINERÍA

En la década de los sesenta se logra un acuerdo con Texaco y se construye la refinería de Bahía Las Minas.

La capacidad de refinación en ese momento era cerca de treinta mil barriles por día. Y hoy día el consumo nacional es de cerca de cincuenta y cinco mil barriles por día.

Ese punto de refinación pudo haber sido remodelado y así se garantizaba combustibles para el país, se procesaba el crudo aquí y se producía gasolina, diésel y bunker C, entre otros.

Desafortunadamente, durante la administración de la señora Mireya Moscoso, deciden cerrarla y así llegamos a convertirnos hoy en importadores totales de derivados del petróleo.

Durante la administración del presidente Martín Torrijos se promueve a Panamá como un ‘hub energético’. Se concretan proyectos como la reversión del oleoducto en Petroterminal.

El diseño inicial era bombear producto desde el océano Pacífico al Atlántico.

Pero el diseño también contempló en su inicio la posibilidad de en algún momento utilizarlo, obvio haciendo las inversiones adecuadas, para transportar crudo desde el Atlántico al Pacífico.

Igualmente se amplían las capacidades de almacenamiento en las zonas libres de petróleo y se logra el establecer competid ores importantes a nivel mundial en nuestro país.

Todos en el mercado marino y atraídos por el proyecto de ampliación del canal.

Este proyecto que también fue aprobado durante la pasada administración, hoy repercute en beneficios directos al país; generación de empleo y transferencia de tecnología.

VISIÓN Y EJECUCIÓN

Panamá crece y se reorganiza.

Nuevos e importantes proyectos de infraestructura se vislumbran en el horizonte.

Pero todo esto requiere de una visión y ejecución precisa y ordenada.

La iniciativa del METRO será uno de los grandes proyectos del actual gobierno. Como panameño felicito a los que hoy día tomaron esa decisión de ejecutarlo.

El transporte masivo en una ciudad que crece desde sus inicios con dos límites; a un lado el mar y al otro la zona del canal ha hecho de su crecimiento algo irregular.

La calidad de vida del ciudadano común y corriente se verá afectada de manera positiva al tener un sistema de transporte decente y esperemos que igualmente eficiente.

Afectaría positivamente a los que conducen, facilitaría el traslado de un punto a otro al desaparecer el número de buses en esas vías.

Esto se debe traducir en menor tiempo en el auto y también en menor consumo de combustible.

En el tema energético, la queja mas común es el precio del combustible.

Es probado que es un tema fuera del control de cualquier país no tenga reservas de crudo.

Hoy en día se han tomado medidas paliativas para mitigar el alza. Pero sobre esto no tenemos control y seguirá así.

La solución es buscar alternativas reales e incentivos para que se reduzca el consumo.

A medida que se aumente en consumo por países en ascenso hacia la modernización y mejoren la calidad de vida en China, India y otros de Asia, la demanda aumentará y el precio si duda se elevará.

Esto hará mas costoso el nivel de vida de todos los que dependen del petróleo.

En artículos anteriores he reiterado mi creencia, la cual reafirmo que no existe un substituto aún para los grandes consumidores.

Entre ellos, el transporte y la industria.

Pero en estos momentos, con el miedo producto del desastre a la planta nuclear de Fukushima en Japón, las cosas tienen a moverse de una forma distinta, incluso, más cautelosa.

Los vehículos eléctricos son una pequeña parte del total e igual necesitan recargas.

El factor determinante y que mayor crecimiento tiene en Panamá, dado los edificios, centros comerciales y proyectos residenciales que se desarrollan es el del suministro de energía eléctrica.

Desde mi punto de vista, es esto el talón de Aquiles y debe enfocarse todo el esfuerzo en cubrir la creciente demanda; ya sea por energía hidráulica o alternativas.

Espero que la nueva calificación obtenida por Panamá no se vea afectada posteriormente por falta de atención a la seguridad energética.

Aprueban incentivos eólicos

Aprueban incentivos eólicos

MILEIKA LASSO

mlasso@laestrella.com.pa

PANAMÁ. La Ley 44 del 5 de abril de 2011, que crea el régimen de incentivos para la construcción y explotación de centrales eólicas que suministren electricidad, fue publicada ayer, lunes, en la Gaceta Oficial. La ley, que consta de cinco capítulos, busca que con la construcción de centrales eólicas se fomente el alivio con la escasez de agua y el uso excesivo de energía térmica en la estación seca. El recién aprobado régimen de incentivos propiciará la diversificación de la matriz energética del país y el abastecimiento de la demanda.

Ni termoeléctricas ni hidroeléctricas, ¿entonces qué?

ENERGIA.

Ni termoeléctricas ni hidroeléctricas, ¿entonces qué?

Pastor E. Durán Espino
 
EDUCADOR
Las plantas generadoras de energía eléctrica como las termoeléctricas, son contaminantes pues funcionan con “Bunker C”, el último subproducto del refinamiento del petróleo y con la mayor concentración de contaminantes; emanan óxido de nitrógeno, óxido de azufre, óxido y monóxido de carbono y sustancias sulfuradas que desprenden acidez al ambiente; incluso con lluvias ácidas, como las producidas por minas a cielo abierto.Las lluvias ácidas producen ácido sulfúrico que esteriliza la tierra por cien años y puede esparcir su acidez a 50 kilómetros.Las termoeléctricas también producen contaminación debido al ruido de las turbinas. Estos contaminantes pueden causar cáncer, esterilidad de los suelos, enfermedades cardiopulmonares, alteraciones fetales o genéticas, etc.

Las hidroeléctricas no contaminan, sin embargo, son rechazadas por los residentes de las cercanías de los ríos, pues al construirse los embalses, temen perder su modo de subsistencia. Si fueran construidas en parajes solitarios no habría problemas, pero en sus alrededores viven cientos de campesinos, tanto afrolatinos como indígenas. Allí, siembran arroz, maíz, frijoles, yuca, guineos, plátanos y/o se dedican a la cacería y a la pesca artesanal. ¿Dónde serían reubicados? ¿En los anillos de miseria que rodean nuestras ciudades? Durante la dictadura de Omar Torrijos se construyó la represa de Bayano. Allí las personas perdieron tierras, casas y propiedades, sin que jamás se les indemnizara.

Detrás de la construcción de hidroeléctricas hay un gran poder económico internacional al que no le interesa el daño que esos proyectos causen al ambiente.

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Destaque Jos� Corpas (c), se ha destacado en el Gast�n. (Foto: Miguel Cavalli / EPASA)

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–>Pero existen alternativas nuevas, renovables y limpias, como lo son las plantas mareomotrices que producen electricidad utilizando las corrientes marinas. Con lo ocurrido en Japón, la humanidad está obligada a mirar las energías renovables, limpias y que tengan en cuenta el desarrollo humano sostenible y no fuerzas riesgosas como la nuclear.

Según el ecologista Gabriel Despaigne, entre Saboga y Contadora (archipiélago panameño de Las Perlas en el Océano Pacífico), existe un canal por donde pasa una corriente marina. Allí se pueden utilizar generadores mareomotrices aprovechando la corriente y generar energía eléctrica sin ninguna contaminación. Sin embargo, en vez de exigirle a los inversionistas aplicar estas alternativas, nuestras autoridades lo que hacen es aprobar la construcción de termoeléctricas contaminantes y/o hidroeléctricas que desplazan a poblaciones campesinas.

 
Publicado en El Panamá América el 15 de abril de 2011

La ANAM registra bajo uso de recursos hidrícos

INFORME SOBRE EL AGUA

La ANAM registra bajo uso de recursos hidrícos

En los últimos años, la tendencia a utilizar recursos de energía renovable ha disminuido notablemente, hecho que descuida a su vez al medio ambiente. En Panamá, la energía hidroeléctrica podría ser una gran alternativa para reducir la dependencia del petróleo.

CARLOS CAMARENA
periodistas@laestrella.com.pa

PANAMÁ. Si bien en Panamá existe una marcada dependencia por el uso de los recursos energéticos no renovables, se trata de algo insostenible a largo plazo, puesto que aunque se descubran nuevas reservas de combustibles fósiles, su utilización puede no ser aconsejable por motivos económicos y ambientales.

Así lo plantea el informe Iniciativa Latinoamericana y Caribeña para el Desarrollo Sostenible: Indicadores de Seguimiento, elaborado por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), el Instituto de Estadística y Censo de la Contraloría General de la República y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

El documento plantea la importancia de que Panamá mantenga la tendencia decreciente de la intensidad energética y que se modifiquen los hábitos de consumo energéticos, a pesar de que la tendencia sea hacia la disminución.

Destaca que en el marco de los esfuerzos mundiales para la transición energética de los combustibles fósiles hacia los de bajo contenido de carbono, ‘es esencial emprender iniciativas de producción energética con combustibles limpios y de bajo impacto ambiental, como los biogestores, la energía eólica, solar y algunas formas de energía hidráulica y la producción de biodiesel’.

No obstante, durante las décadas de los años 80 y 90, la proporción de los recursos renovables en la oferta total de energía no registró cambios significativos, y su participación fue entre el 41.6% y el 42.8%.

ENERGÍA DESAPROVECHADA

Ante el crecimiento económico que registró el país en los últimos años, el suministro total de energía se ha incrementado, pero la proporción de los recursos energéticos renovables como la leña y productos de caña, en la oferta total de energía ha mantenido una tendencia bajista, con una leve recuperación en 2008.

Lo cierto es que entre 2000 y 2008 el uso de la energía renovable pasó de 37.4 por ciento a 26.9 por ciento, lo cual revela una dependencia cada vez mayor de los recursos energéticos no renovable para continuar con el desarrollo social y económico del país.

EL PODER DEL AGUA

En Panamá, las hidroeléctricas se perfilan como la principal alternativa energética para reducir la dependencia del petróleo, pero quienes impulsan estos proyectos enfrentan el reto de proteger el medio ambiente, sin dejar de lado el impacto que ocasionan en las comunidades donde se construirán las represas.

Para el director ejecutivo de AES para Centroamérica y República Dominicana, el venezolano Jaime Tupper, ‘no se debe evitar la instalación de plantas hidroeléctricas, porque al final se trata de energía con la cual Panamá cuenta y que es el mecanismo a través el cual el país se va a seguir desarrollándose, sin afectar el medio ambiente’, añadió.

Tupper consideró que la generación hidroeléctrica es buena, porque es sostenible a largo plazo, viable y amigable ambientalmente.

El informe de la ANAM y PNUMA revela que en el 2008 del total de agua utilizada el 73.6 por ciento se destinó a la producción de energía eléctrica, el 19.9 por ciento a la navegación interoceánica, el 4.0 por ciento a la agricultura, y el 2.5 por ciento para el consumo humano.

SE DEBE USAR MÁS

Según la disponibilidad de agua, la producción de energía utilizó el 4.7 por ciento, la navegación por esclusaje, el 1.27 por ciento, la agricultura 0.26 por ciento y el consumo humano el 0.16 por ciento.

‘El porcentaje de agua utilizada está por debajo del 10, lo que es un indicativo de que no hay una sobreexplotación de los recursos hídricos, encaminándose a la sostenibilidad; sin embargo, es fundamental consolidar el cambio de cultura ambiental de toda la sociedad panameña como un compromiso ineludible para conservar dichos recurso’, plantea el documento.

¡Vivan las hidroeléctricas!

VENTAJAS

¡Vivan las hidroeléctricas!

Víctor J. Fábrega V.

opinion@prensa.com

Afortunados somos los panameños que tenemos un gran potencial hidroeléctrico que estamos desarrollando.

Los países del primer mundo ya no hablan de esto, porque durante la primera mitad del siglo pasado lo desarrollaron todo. Hoy, solo en el tercer mundo hay un gran potencial que todos están desarrollando de acuerdo con sus necesidades y con la mayor rapidez que sus recursos económicos lo permitan.

Las hidroeléctricas son la mejor opción en cuanto a electricidad por ser la más económica, más limpia, la que menos daños causan y porque nos darán energía para ahora y siempre, además de muchos otros beneficios.

En China, para la construcción de “Las Tres Gargantas” que para siempre será la más grande del mundo, hubo que relocalizar unos 5 millones de personas y anegar ciudades, cementerios y reliquias antiquísimas que quedarán preservadas para siempre bajo las aguas del embalse. Brasil construyó la de Itaipú, la segunda más grande, y pronto empezará la tercera más grande.

Allí tienen que relocalizar varias tribus indígenas y anegar una parte de sus grandes reservas forestales para el embalse. Aquí en Bocas del Toro, tenemos que relocalizar a unas 50 familias, y las protestas se escuchan hasta en la Cochinchina. Si no las construimos ahora, más adelante esas cuencas serán invadidas, deforestadas, y el costo económico, humano, político y ambiental sería mucho mayor.

¿Por qué a veces se escuchan voces opositoras ? … Algunos se oponen por temor al cambio (el ser humano le teme aunque sea para mejor). Otros por motivos políticos. Creo que la mayoría actúa de buena fe, pero con información incompleta o equivocada.

Algunos azuzados por terceros sin saber el motivo oculto. Están los que, desafortunadamente, hay que relocalizar (los afectados deben ser debidamente compensados); otros solo mencionan y hasta exageran la parte negativa, se olvidan de la parte positiva y no ofrecen alternativas (algo parecido parece ocurrir aquí con la minería, que es la base del desarrollo de muchos países).

Es cierto que a veces se ensucian los ríos y se deforestan los sitios de presa durante su construcción, pero eso es temporal y gran parte del área devastada puede y debe ser reforestada.

Los embalses sirven para control de las inundaciones devastadoras de nuestros ríos salvajes, además de guardarnos agua para consumo humano, regar nuestros campos agrícolas, cría de peces y turismo.

Las selvas anegadas serían mucho menor que las que se necesitarían para absorber los gases contaminantes de

las plantas térmicas que ellas remplazarían. Deben construirse donde se conjuguen las condiciones apropiadas de hidrología y topografía.

Para concluir, podemos vivir con las desventajas, que son una parte mínima en comparación con los grandes beneficios que nos brindan.

EL AUTOR

es ingeniero

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